Aseguradoras que emiten y responden a la velocidad del cliente.
Donde cada póliza pasa por demasiadas manos antes de salir y los siniestros se gestionan a pura planilla, mientras el asegurado espera.
Entre la cotización y la emisión se cae la venta.
Validar datos, revisar antecedentes, evaluar el bien, aprobación técnica, emisión, envío. Cada paso suma un día, y cada día que el cliente espera es un día en el que sigue cotizando en otro lado. Del otro lado del ciclo, los siniestros se gestionan a mano: planillas, mails y llamadas para juntar lo que el perito, el productor y el asegurado mandan por canales distintos.
El cuello de botella no es técnico: son papeles que nadie lee a tiempo.
Las aseguradoras nadan en documentos no estructurados: pólizas, peritajes, denuncias, expedientes. Vimos que la demora rara vez está en decidir; está en leer, transcribir y ordenar todo eso para que alguien pueda decidir. Ahí es donde la IA mueve la aguja, porque las reglas de aprobación ya existen y están escritas.
Sacarle el papeleo al ciclo, no el criterio.
Automatizamos la lectura y el ruteo de documentos para que producción y siniestros lleguen a la decisión sin la parte tediosa.
- Procesamiento automático de pólizas, peritajes y denuncias, con los datos ya extraídos y estructurados.
- Agente de producción y atención que conoce las coberturas vigentes y responde al productor y al cliente al instante.
- Detección temprana de inconsistencias y patrones en siniestros, para priorizar lo que necesita ojo humano.
Qué podés esperar.
Un ciclo que corre solo en lo repetitivo y reserva a tu gente para lo que de verdad necesita criterio.
- Emisión que deja de depender de cuántas manos estén libres hoy.
- Siniestros con la información junta desde el primer contacto.
- Productores y clientes que reciben respuesta en el momento, no al otro día.